Quantum Conundrum


El director de este juego de plataformas trabajó en la saga Portal, cosa que se nota bastante. Un juego de no demasiada duración pero con una dificultad bastante aceptable nos mostrará diferentes dimensiones que podremos controlar más o menos a voluntad.

El juego comienza de un modo bastante simple. Eres un niño de 12 años al que le encanta ir a casa de su tío científico, pero esta vez algo será diferente. Sabes que tu tío no es muy social, pero ahora ni siquiera puedes verle; escuchas su voz pero parece que tiene lagunas en su memoria.

Pronto te dirá que, muy a su pesar (puesto que tu tío odia que toquetees sus inventos) que tendrás que hacerte con su último invento: un guante capaz de moverse en diferentes dimensiones: la normal, la ligera, la pesada, la ingrávida y la del tiempo ralentizado. Este hecho hará que te embarques en diferentes alas de la casa, teniendo que completar puzzles cada vez más difíciles hasta llegar al desenlace del juego.

El juego contiene pasillos que unen cada uno de los niveles de un modo bastante fluido. Además, estos pasillos son muy similares entre ellos, y cuando ya empiezas a estar un poco mosqueado por la falta de originalidad de los creadores, la voz en off de tu tío dice que eso es así por cierto motivo (vamos, que está hecho a propósito).

Personalmente, es un juego que me gusta mucho y que suelo rejugar de vez en cuando, al igual que la saga Portal. El hecho de saberme la solución de los puzzles resta un poco de calidad a la experiencia, pero la verdad es que disfruto de otra gran cantidad de detalles.

En definitiva, un juego que todos aquellos jugadores que disfrutaron de Portal deberían disfrutar. Lamentablemente, su duración no es muy larga (al igual que pasó con el Portal original), por lo que hay que saber administrarse muy bien las ganas de jugar si no te lo quieres ventilar en un fin de semana.

Roller Coaster Tycoon


Uno de los primeros juegos de PC que se adquirió en mi casa. Este gran título fue en cierto modo el inicio de la era "tycoon", puesto que después de éste salieron bastantes juegos similares, de los que recuerdo vagamente el Theme Park World y el Zoo Tycoon (títulos a los que no jugué).

El juego es bastante sencillo de explicar. Te haces con el control de un parque de atracciones y has de cumplir ciertos objetivos en un determinado tiempo. Cada uno de los parques del juego tenía sus peculiaridades y restricciones: desde los parques que empezaban de la nada a los que tenías que devolver su perdida gloria. En algunos, además, te  impedían hacer ciertas cosas, como modificar el terreno o la imposibilidad de talar los árboles del parque.

Uno de los puntos más complicados era el saber manejar bien el personal, pues no podías descuidar una relación entre el tamaño del parque y sus manitas y mecánicos. También podías contratar hombres de seguridad y animadores, pero la verdad es que pocas veces los contrataba debido a que su rol era el más accesorio de todos (o así lo recuerdo).

Respecto a los manitas que se dedicaban a cuidar del césped, limpiar los senderos, vaciar papeleras y arreglar los actos vandálicos (tal vez por la falta de seguridad en el parque) había un "truco" bastante necesario: Eliminarles la posibilidad de cuidar el césped. El motivo de ésto es bastante sencillo, puesto que si no se hacía eso el manitas comenzaba a cortar el césped de todo el parque, quedando en poco tiempo muy lejos de cualquier sendero y, por tanto, desatendiendo todos sus otras obligaciones. Prefiero que el césped crezca salvaje (que tampoco crecía mucho) a que el parque esté sucio, roto y con papeleras llenas.

Recuerdo además que llegué a tener bastante maña construyendo montañas rusas de un modo manual, a pesar de que al principio era bastante malo y prefería construir las que ya estaban prediseñadas.

En definitiva, un juego que siempre que lo veo me entra la nostalgia. De hecho, lo tengo en su versión "Deluxe" en la plataforma Steam. Recomendado para aquellos a los que les gustan los parques de atracciones y los juegos de gestión de recursos.



Doki Doki Literature Club!


Un buen amigo me recomendó jugar a este juego con cierta advertencia dicha anteriormente, por lo que no pude resistir a jugarlo. Dicha advertencia era que el juego era de terror. Únicamente miré lo que Steam me mostraba en su página y no me lo podía creer. Parecía una novela visual más, de estas en las que tienes todo un grupo de chicas dispuestas a conquistarte.

Como ya dijese con Firewatch, esta entrada es bastante difícil de escribir, puesto que poco puedo decir sin destriparos partes del juego, por lo que si queréis jugar una terrorífica novela visual, buscadla, jugadla y luego leed esta entrada. El juego es gratuito, por lo que si os gusta el terror psicológico no tenéis excusa.

Pues bien, el inicio del juego así era. Cuatro chicas (Sayori, Monika, Yuri y Natsuki) tratan de conquistarte mientras diferentes sucesos van ocurriendo en el club literario al que te acabas de unir. No obstante, a medida que el juego avanza vas notando cómo el terror psicológico va apareciendo poco a poco hasta apoderarse por completo del juego.

Una de las cosas que más me gustan es la capacidad de romper una y otra vez la cuarta pared una vez el terror ya ha comenzado. Sabes que algo va mal cuando partes del juego parecen haberse corrompido. La banda sonora falla en ciertas ocasiones, el mismo juego parece estar al borde del colapso... y por si eso te parece poco, estate tranquilo que hay más contenido creepy que no pienso desvelar aquí.

El argumento me parece un poco aburrido, todo sea dicho. No soy muy fan de los simuladores de citas, por lo que no me terminaba de convencer. He jugado un par o tres de novelas visuales, y únicamente una de ellas ha sabido engancharme lo suficiente como para querer jugarlo de principio a fin. Ya hablaré de ese juego (o no) en el futuro. El caso es que "Doki Doki Literature Club!" es una caricatura de dichos simuladores. Si bien empieza como uno de ellos, pronto se corromperá y comenzará a aterrorizarte.

En definitiva, un juego que difícilmente puede ser rejugado, pero siendo gratuito me parece que es un título bastante interesante a los que les gustan los videojuegos de terror psicológico.

Burnout Paradise


Primer juego de carreras que traigo al blog. Aprovecho para comentarlo porque hace poco se ha lanzado la edición remasterizada del juego y es uno a tenerlo en cuenta.

La jugabilidad del juego es bastante arcade si lo comparas con todos los títulos de hoy en día, que son más bien simuladores. Este hecho no es ni bueno ni malo, pues cada segmento tiene su público. Por mi parte, no soy muy fan de los simuladores de conducción, puesto que el nivel de dificultad tiende a ser bastante mayor (Es más, cuando juego a éstos tiendo a bajar la calidad de la simulación).

El argumento, si es que así se le puede llamar, es bastante repetitivo. Vas subiendo poco a poco de categoría hasta llegar a la mejor de todas una vez hayas superado todas y cada una de las carreras del juego.

He de reconocer que nunca he completado el juego por lo de que el juego termina siendo repetitivo... pero la verdad es que hay varios tipos de carreras diferentes que trata de romper ésta repetitividad; pero a mí la verdad es que me falta algún aliciente para querer completar el juego. Siempre que lo reinstalo en mi PC, lo juego durante un par de semanas y ya termino cansado del juego.

Una cosa que me gusta bastante es la banda sonora del juego. Desde la increíble canción de Guns N' Roses, Paradise City, hasta las sorprendentes canciones de música clásica (que nunca he entendido muy bien qué hacen en este juego). La verdad es que cuando me planteo si volver a jugar a un juego de carreras, tiendo a inclinarme por el Burnout Paradise por ir escuchando diferentes canciones mientras juego.

En definitiva, un juego bastante bueno para ser un juego de carreras. Lamentablemente, éste género no tiene demasiados puntos para que me enganche y quiera jugar muchas horas al mismo juego sobretodo por la falta de argumento.

Lifeless Planet


Después de completar Firewatch estaba deseando jugar algo parecido. Sin mucho esfuerzo, encontré este juego en Steam. Con lo poco que se podía ver en el trailer comercial del juego, creía que tendría lo necesario para que me gustase.

La premisa de la que parte el videojuego es muy sencilla: Eres un astronauta con la misión de estudiar un planeta lleno de vida. No obstante, algo parece ir mal, puesto que terminas estrellado en un planeta que parece ser estéril. Desconoces la suerte que han corrido tus compañeros. Ahora toca luchar por sobrevivir en un planeta que no tardará mucho en sorprenderte.

No diré mucho más del videojuego porque sería poco prudente seguir hablando de él, destriparos cualquiera de sus sorpresas se me haría demasiado fácil. Es por ello por lo que durante el resto de esta entrada procederé a analizar qué me ha parecido el videojuego.

La narrativa en este videojuego vuelve a ser un punto fundamental. Sin embargo, no se presenta del mismo modo que en Firewatch. De hecho, al principio del juego la narrativa es casi nula. Algo lógico y coherente, teniendo en cuenta la situación en la que el protagonista se encuentra. La narrativa irá poco a poco cogiendo protagonismo hasta llegar a ser muy inmersiva, arrebatándole mucha importancia al juego en sí.

Creo que Lifeless Planet ha sabido sacarle un gran partido a los walking simulator. La dificultad de tener que llegar del punto A al punto B aumenta considerablemente a lo largo del desarrollo de la trama. Además, en ciertos momentos has de jugar con un pequeño extra de presión por tener que llegar a cierto punto o, por el contrario, gozas de un pequeño bonus que te hará solventar cierta zona más fácilmente.

Por si esto fuera poco, en ciertos momentos has de enfrentarte a diferentes puzzles. Si bien estos no son muy difíciles de resolver, están muy integrados con el argumento del juego y te hacen sentir una inmersión aún mayor.

Gráficamente hablando es un juego que me gustó bastante. A pesar de que cromáticamente no brilla demasiado; el juego te muestra paisajes bastante preciosos teniendo en cuenta que estás en un planeta sin aparente vida animal y/o vegetal. Los diferentes accidentes geográficos que te vas encontrando me gustaron muchísimo. Me gustaría saber qué estética hubiese tenido este juego si se hubiese desarrollado con el motor gráfico Unreal 4. Pero claro, para ello el juego tendría que haberse publicado más tarde de lo que se publicó.

Por último, quisiera destacar un par de detalles más de este juego. La primera es la inmensa sensación de soledad que te ofrece desde un principio, encontrádote completamente solo en un planeta deshabitado. La segunda es la gran calidad atmosférica del videojuego, capaz de reproducir un amplio abanico de sensaciones sobre el jugador.

En definitiva, otro gran walking simulator que no hizo sino demostrarme lo profundamente maravillado que estoy con este género.

Counter Strike: Global Offensive


En el mundo de los videojuegos hay algunos que han conseguido marcar una época por méritos propios. Uno de ellos es el Counter Strike. Se han hecho varias versiones del Counter Strike, pero ésta que hoy os traigo es la última versión.

Poco antes del inicio del milenio era la época dorada de los cybers en España. Muchos jóvenes nos juntábamos en diferentes locales a rebosar de ordenadores para jugar a diferentes juegos en línea. Entre toda la colección de videojuegos, había uno que se jugaba en todos o casi todos los cybers: el Counter Strike.

La explicación de éste juego es muy básica. Dos equipos se enfrentan en una batalla a un número determinado de rondas y gana el equipo que más rondas gana. Con cada ronda cada equipo gana una cantidad de dinero que varía en función de si la ronda anterior se ha ganado o se ha perdido y de otra serie de factores. A partir de ahí, todo es estrategia, disparos y muertes.

El CS:GO es uno de los juegos a los que más horas le he dedicado. Dentro de la plataforma Steam tengo la friolera de 213h registradas en éste juego, a las que habría que sumar las 176h del Counter Strike: Condition Zero y las 78h del Counter Strike Original; sumando todo ello un total de 467h de juego, a lo que habría que sumar las incontables horas que jugué cuando todavía acudía con mis amigos al Overlord, el cyber que hubo en el barrio del Antiguo (San Sebastián, Gipuzkoa).

A pesar de que el juego ya tiene unos años (esta última versión salió a la venta hace más de cinco años), sigue siendo uno de los juegos que más interés despierta en los eSports. Cierto es que de un tiempo a esta parte muchos jugadores de la comunidad del CS:GO han comenzado a jugar otros juegos, como el PUBG sin ir más lejos; pero estoy seguro de todavía tenemos Counter Strike para rato. No se si llegará el día en el que Valve nos obsequie con una nueva versión de este FPS, pero la verdad es que me encanta esa idea.

Como detalle final antes de valorar finalmente el videojuego, decir que este juego contiene Lootboxes, ese detalle que últimamente se ha vuelto tan polémico debido a todo el dinero que puede una persona llegar a gastarse ahí. Teniendo en cuenta que lo que con éstas se consigue es simplemente cosmético (simplemente se consiguen skins para las armas) tampoco le doy demasiada importancia a estas Lootboxes en particular. Yo personalmente tengo varias skins para las armas que más uso.

En definitiva, un juego que ha marcado a muchas personas entre las que yo me incluyo, por lo que sé a ciencia cierta de que no soy nada objetivo con mi valoración palomitera que podéis ver inmediatamente debajo de estas líneas.

Forward to the sky


Juego que desconocía por completo hasta que lo adquirí debido a que Steam me lo sugirió y me gustó el concepto del juego. Además, daba la casualidad que tenía una oferta bastante apetecible (66%).

Una vez más, estoy frente a un juego indie. Lo que hasta hace poco no era habitual lo empieza a ser. Cada vez son más los juegos indie que me atraen hasta el punto de comprarlo. Espero que esta época se alargue bastante, pues estoy un poco harto de los juegos triple A y de otros juegos sin argumento alguno. Con esto no estoy diciendo que todos los indie sean una maravilla, pues no lo son... pero últimamente me han estado agradando bastante.

Ahora bien, este juego me ha parecido un poco agridulce. Si bien la jugabilidad es bastante simple y falta de originalidad, se compensa con una puesta en pantalla bastante agradable a la vista con ese tono anime que tanto me gusta y tan poco veo en el mundo de los videojuegos. 

Antes de meterme de lleno en el juego, decir que me ha gustado bastante el ámbito musical. Una banda sonora bastante aceptable y reconocible nos acompañará mientras resolvemos los rompecabezas que nos iremos encontrando. Obviamente no estoy ante la mejor banda sonora que me ha ofrecido un videojuego, pero son unos temas musicales que le vienen como anillo al dedo al juego.

Entrando ahora sí en el videojuego, nos encontramos ante uno de muy corta duración y con poco atractivo, puesto que tiene únicamente seis niveles diferentes y una dificultad bastante mediocre, si bien es cierto que en cada uno de los niveles habrá una zona en la que ésta aumentará de un modo considerable y el jugador tendrá que actuar de manera lógica y ordenada si quiere sobrevivir al ataque. A pesar de este incremento de la dificultad, tampoco lo llegaría a considerar como "difícil", puesto que en ningún momento peligró la salud de mi princesa mientras jugaba al videojuego.

Una de las cosas que menos me gustó fue el nivel final. Bien es cierto que no me esperaba un jefe final, como si de un juego de mazmorras se tratase, pero esa alegría que me produjo lo inesperado del evento fue efímera, puesto que al completar el nivel pude comprobar que fue el jefe final más fácil de ganar al que me he enfrentado en mi vida.

En definitiva, un juego excesivamente fácil y breve, por lo que es una opción a tener en cuenta si uno quiere entretenerse con una historia aceptable una tarde dominguera sin nada más que hacer. Primer indie en mucho tiempo que no me enamora ni me crea un vacío una vez termino el juego.